
El sector del prefabricado de hormigón continúa mostrando una evolución positiva durante 2026. Así lo reflejan los datos publicados periódicamente por la Asociación Nacional de la Industria del Prefabricado de Hormigón (ANDECE), que evidencian un crecimiento sostenido del número de obras ejecutadas con sistemas prefabricados y una consolidación de esta solución constructiva dentro del mercado español.
El año comenzó con buenas perspectivas. Las primeras estadísticas, correspondientes a los meses de enero y febrero, mostraban un incremento del 12 % en el número de obras que incorporaban elementos prefabricados de hormigón respecto al mismo periodo del año anterior. Un dato que confirmaba el cambio de tendencia iniciado en 2025 y que situaba al sector en una posición favorable para afrontar el nuevo ejercicio. Este crecimiento respondía, en gran medida, a la creciente apuesta por sistemas industrializados que permiten reducir los tiempos de ejecución, mejorar el control de calidad y optimizar los recursos en obra.
Con el avance de los meses, la evolución fue incluso más favorable. Los datos acumulados hasta mayo elevaron el crecimiento al 17,5 %, reflejando un aumento significativo de la actividad constructiva y una mayor presencia del prefabricado en proyectos de edificación, logística, industria e infraestructuras. La demanda de soluciones industrializadas continúa creciendo gracias a su capacidad para ofrecer procesos más eficientes, mayor seguridad en obra y una planificación más precisa, aspectos cada vez más valorados por promotores y constructoras.
Este aumento de la actividad también encuentra respaldo en las estadísticas de consumo publicadas por ANDECE. Según la asociación, el consumo nacional de productos prefabricados de hormigón durante 2025 creció un 8 % respecto al ejercicio anterior, un indicador que confirma la recuperación del mercado y anticipa una mayor actividad para el conjunto del sector. Aunque la evolución presenta diferencias entre comunidades autónomas, el balance nacional refleja una tendencia claramente positiva.
Más allá de los datos estadísticos, la evolución del sector responde a una transformación profunda de la construcción. La industrialización está dejando de ser una alternativa para convertirse en una estrategia cada vez más habitual. La necesidad de reducir plazos, minimizar la dependencia de la mano de obra disponible, mejorar la sostenibilidad de los proyectos y garantizar una mayor calidad está impulsando el uso de elementos prefabricados en un número creciente de obras.
Paralelamente, ANDECE ha puesto el foco durante este año en otros retos que marcarán el futuro de la industria. La adaptación al nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción, el desarrollo de Declaraciones Ambientales de Producto, la digitalización de los procesos y la reducción de la huella de carbono se han convertido en líneas estratégicas para los fabricantes. Todo ello sitúa al prefabricado de hormigón en una posición privilegiada para responder a las nuevas exigencias técnicas, ambientales y normativas que demanda el mercado.
En conjunto, la evolución registrada durante 2026 confirma que el sector mantiene una trayectoria de crecimiento sólida y estable. Aunque es habitual que los porcentajes fluctúen a medida que avanza el ejercicio, la tendencia observada por ANDECE refleja una realidad clara: el prefabricado de hormigón continúa ganando protagonismo en la construcción española y se consolida como una de las principales herramientas para avanzar hacia un modelo constructivo más industrializado, eficiente y sostenible.

